Ya hablamos sobre las características de las cefaleas tensiónales en una entrada previa. Ahora voy a tratar de explicar de forma simple los posibles tratamientos de estas cefaleas que son las más comúnmente padecidas por los pacientes. Muchas de las cosas que vamos a ver sirven también para el tratamiento de las migrañas, pero el tratamiento de estas es un poco más complejo.
En general, las cefaleas tensionales, al ser de suaves a moderadas en cuanto dolor, permiten la actividad cotidiana y son diagnosticadas y tratadas por los mismos pacientes con analgésicos de venta libre. El paciente en general consulta a su médico cuando se agrega una migraña, dolor muy fuerte que lo asusta, o la cefalea se hace crónica.
Vamos a ver dos tipos de tratamiento:
- Tratamiento agudo: se realiza cuando aparece un dolor de cabeza para calmarlo en el momento.
- Tratamiento preventivo: se realiza de forma cotidiana, aunque el paciente no tenga dolor, para prevenir la aparición de los dolores de cabeza a futuro.
Tratamiento Agudo
Para este tratamiento se utilizan los analgésicos, por todos conocidos, que son de venta libre. Existe muy poca información científica sobre la efectividad de estas drogas para calmar el dolor debido en parte a lo antes comentado sobre el autodiagnóstico y la automedicación. Los expertos recomiendan el paracetamol como primera línea pero, se cree, que los otros analgésicos (ibuprofeno, naproxeno, etc) calmarían el dolor más rápido. Como cada paciente es distinto es lógico comenzar con la droga más suave ya que a muchos les va a alcanzar para solucionar la cefalea.
Estas son algunas de las drogas, y sus correspondientes dosis, habitualmente usadas:
- Aspirina 500mg
- Paracetamol 500mg
- Ibuprofeno 200 o 400mg
- Ketorolac 20mg
- Naproxeno 250 o 500mg
No se recomienda el uso de relajantes musculares o drogas opiodes (derivados de la morfina) por la cantidad de eventos adversos y la dependencia que producen, solo se reservan para casos especiales.
Es importante evitar el exceso de medicación por el riesgo de generar cefaleas crónicas. Un límite aproximado seria nueve días de tratamiento agudo al mes, con un máximo de dos dosis por día.
Si, por ejemplo, la cefalea calma con ibuprofeno 400mg, no habría que tomar ibuprofeno más de 9 días al mes y no más de 800mg por día.
Tratamiento preventivo
Este tratamiento tiene objetivos que requieren tanto del paciente como de su médico un compromiso a largo plazo. Estos son:
- Reducir la frecuencia, la severidad y la duración de las cefaleas.
- Mejorar la respuesta al tratamiento agudo.
- Disminuir la incapacidad que esta genera.
Farmacológico
Las drogas habitualmente usadas son los antidepresivos triciclicos los cuales se usan a dosis muy bajas. Se cree que actuarían en la percepción del dolor por parte del paciente. Puede generar sueño y sensación de cansancio al principio, pero esto no es totalmente indeseado ya que muchos de los pacientes que padecen de cefaleas tensiónales necesitan mejorar su descanso y relajarse.
Cambios en el estilo de vida
Esta es la parte que le toca al paciente en la solución del problema. Muchos pacientes han mejorado sus cefaleas solo cambiando su estilo de vida sin la necesidad de medicación. Estos son:
- Dejar de fumar.
- Reducir la cantidad de alcohol.
- Disminuir o dejar la cafeína.
- Comer y dormir de forma ordenada (horarios y duración)
- Hacer ejercicio varias veces a la semana.
- Evitar situaciones conocidas de estrés.
Existen otros tipos de tratamientos que son complementarios al tratamiento farmacológico y a los cambios en el estilo de vida. Alguno de estos son:
- Kinesiología.
- Acupuntura.
- Terapia conductual (TC).
Las primeras apuntan a la relajación muscular ya sea por medio de masajes, técnicas kinesicas o agujas.
La TC apunta a corregir situaciones de estrés, ansiedad y depresión que son gatillo habitual de las cefaleas. También ayuda a combatir todo lo que genera en el paciente el tener cefaleas ya que vivir con estas produce conflictos laborales, dificultad en la relaciones, etc, etc.
Dentro de las TC existen diferentes tipos y algunos son:
- Psicoterapia con psiquiatra o psicólogo
- Grupos psicoterápicos los cuales permiten comparar experiencias con otros que padecen las mismas cosas.
- Técnicas de relajación.
Como siempre no dejen de consultar a su médico para una orientación profesional de este problema tan frecuente.

